fotogramaria

fotogramaria

fotogramaría

fotogramaría

30 octubre 2013

MIGUEL Y ANA ( I parte )



  Hoy vi sol sobre sol dentro de mi corazón guardado. Y pensé en las palabras también guardadas bajo siete llaves. Y creí entonces que en media hora moriría de felicidad.

Artillería pesada de sentimientos sobre mi. Por favor, vuelva todo a abrirse y susurre su nombre.
Y el eco del mismo, se pose sobre mi cuerpo ofrecido en canto, íntegro, generoso y lleno.


Momentos, momentos y el silencio, su gran aliado antes de saltar a su encuentro. 


La inteligente disposición de mis pasos junto a los tuyos, al encuentro con el consuelo, el amparo, la ilusión de caminar siempre junto a ti. Ya no olvides calzarte cuando salgamos en busca de una vida plena.



Y algún día, me acercaré a ella y le diré lo mucho que me gustaría ser su piel. Mientras tanto, me fijaré en su ojos y dejaré que el mundo me pierda de vista.


Al amanecer, cultivo el deseo en mi espalda, imaginando que es la suya. Sólo hay un deseo superior. 
 Acariciar su rostro expectante, sin rastro de ingenuidad al caer la noche.






Y me pierdo en su mirada, por la que camino sin prisas, deleitándome con el vaivén de sus pestañas inflamadas por mi presencia. ¿Podrás? ¿Podré?


Mientras tanto, la imagino lapidando mis miedos. Tenso las cuerdas. Comprimo mis inseguridades. Entiende a la perfección mi interés por dejar cabos sueltos visibles, de donde puedan tirar los no convencidos.


Llama al mundo. He despertado para escuchar, en este día, su respiración.